CIVIO tenía razón: el código fuente de BOSCO ha de ser público
BOSCO es el programa informático (software) que decidía sobre si una persona era, o no, beneficiaria del bono social.
Tras recibir las quejas de muchas personas, la Fundación Ciudadana Civio (unas personas maravillosas a las que recomiendo seguir y, si puedes permitírtelo, hacerte socio) comprobó que este programa estaba denegando el bono social a personas que sí que tenían derecho a recibirlo.
Al detectar este problema, Civio solicitó, amparándose en la Ley de Transparencia, el acceso al código fuente del programa para poder comprobar su funcionamiento, su lógica y, en definitiva, entender el funcionamiento de esta pieza de software (desarrollada con dinero público) para poder arreglarlo.
Este proceso comenzó en 2018 y es ahora, 7 años después, cuando el Tribunal Supremo ha fallado en favor de Civio, obligando al Ministerio para la Transición Ecológica a dar acceso a Civio al código fuente del programa BOSCO.
No ha sido un camino fácil, la Transparencia [1] nunca suele serlo lamentablemente: desde su sulicitud hasta el actual resultado favorable han tenido que pasar silencios administrativos, reclamaciones al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, y 3 sentencias judiciales de por medio (Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo n.º 8, Audiencia Nacional y Tribunal Supremo).
Sí, con mayúscula ↩︎
Esta sentencia crea jurisprudencia y establece que conocer las tripas de los programas y algoritmos que usan las administraciones públicas es un derecho democrático.
Estima que los riesgos de publicar un software (y en general aplicable a cualquier tipo de solicitud de Transparencia) han de ser ponderados cada caso (como ya ha estimado en otras ocasiones).
La transparencia algorítmica y la Transparencia de las AAPP en este sentido es importante, y una obligación, como afirma la sentencia, pues permiten “explicar de forma comprensible el funcionamiento de los algoritmos que se emplean en la toma de decisiones que afectan a los ciudadanos para permitirles conocer, fiscalizar y participar en la gestión pública”.
La propiedad intelectual ni la seguridad no pueden suponer una opción de carta blanca para permitir a las AAPP denegar acceso a información pública, en definitiva.
Desde aquí no puedo más que felicitar a Civio por su trabajo, por su insistencia y por creer, y luchar por, un mundo mejor.
Puedes acceder a su web, donde lo explican infinitamente mejor que yo a través del siguiente enlace:
Y, de nuevo, te invito a apoyarles de la mejor forma que puedas. 🤓🙃